¡Hola chic@s!
Perdonad que os haya “abandonado” estos días. Creedme que ha sido por una buena causa
Al igual que la poesía se escribe cuando ella quiere, pienso que no siempre está un@ inspirad@ para contarlo todo y hablar por hablar. No, no soy ese tipo de persona.
Pienso que dentro de este mundo “blog” siempre hay que guardase una carta, tener tus días, tus fotos y reflexiones para ti… porque con la que está cayendo, mejor no pronunciarse y mantenerse al margen, que es la manera más elegante de actuar en estos casos. No la mejor, pero si la mas elegante y acertada
Le doy gracias a la “censura” y a una de mis frases favoritas “sin lo amargo, lo dulce no es tan dulce“. Así que dicho esto, os pido, como siempre, que tiréis de vuestro sentido del humor más que nunca.
Supongo que los que no leéis el periódico ni veis las noticias estaréis pensando: “¿Pero qué le pasa?”, jeje, tranquilos, no es nada personal.
Creo que todo en exceso es malo. Y que debemos aprender a dosificar… no puedes estar todo el día hablando de catástrofes, ni de la gente, ni de las injusticias… pero tampoco puedes estar todo el día sonriendo, haciendo chistes, hablando de fútbol, de cine…o de MODA.
Me pregunto cómo algunas personas que duermen 8 horas, pueden estar las 16 que restan hablando de ropa, de complementos, de tiendas, de lo que se lleva y de lo que no… Creo que es insano por completo, a mí por lo menos me asusta.
Hay personas a las que se les va la vida en ello, que van vestidas como cuadros desde primera hora de la mañana y su afición favorita es mirar de arriba a abajo a los demás. No pretendo generalizar, sólo hablo de los superficiales, irreales e histriónicos.
Si, tengo una relación “amor-odio” con la moda, siempre me ha parecido que tiene connotaciones de algo vacío si te limitas a ser su esclav@.
Me gusta todo lo que tenga que ver con el arte, por eso me gusta un vestido bien hecho, una maravilla de Balmain o de Givenchy, el vestuario de una película como Desayuno con diamantes o un desfile de Chanel. También una tarde de compras con mi amigo Julio (unos de los mejores estilistas del país y a la vez el mas humilde y sencillo)… pero no me vuelve loca ni vivo por y para ello. Digamos que es un simple hobby al igual que la lectura o el cine.
El secreto está en que predomine la persona por encima de lo que lleves puesto. Esto lo hablé hace poco con mi amiga Inma Barandica, otra de las number one del estilismo en este nuestro país. Hay personas que creen que llevan un vestido, pero le dan tanta importancia y se mueven de una manera tan extraña que es el vestido quien las lleva a ellas.
La moda tiene que ser una extensión de tu personalidad. Hay personas tan carismáticas que poco importa lo que lleven puesto. Por eso digo, que todo en exceso siempre es malo y que hay que ir más al cine, al teatro, hay que leer más, viajar, intentar ser asertivos… cuidar a los que te quieren y alejarte de los que no
Y digo esto, porque acabo de estar dos horas y 25 minutos al teléfono escuchando sin decir ni media palabra a una persona que solo habla de ella y de sus calamidades. Que cuando habla de alguien es para criticar o lamentarse por su muerte o enfermedad. Remover sus cosas malas del pasado y quejarse por todo.
Durante la conversación, he dejado el teléfono fijo encima de la mesa, he ido al baño, he vuelto a coger el teléfono para decir: “Ajá”, lo he vuelto a dejar en la mesa y he ido a la cocina a por leche y galletas y he vuelto al despacho, he cogido el teléfono, lo he apoyado en mi hombro y lo he sujetado con la oreja mientras buscaba unas fotos en el ordenador, leído un par de noticias, he contestado un par de mails, he enviado sms… y esta persona seguía con su discurso “…Qué mala es esta, qué malo el otro… Tú deberías hacer las cosas mejor… yo soy perfecta pero tú eres un desastre, mi amiga enferma, el otro que no le aguanto, que si mi pelo, mis vestidos, que qué chunga la vida, que si su hermana más, que si su vecina le hace la vida imposible, la crisis, que su amiga de siempre ya no lo es… otra vez la vida que dura………bla bla bla bla”.
Yo les llamo vampiros emocionales. Necesitan alimentarse de tu energía sin entregar nada a cambio y carecen de percepción para ver sus errores.
Después de casi 2 horas y media me siento peor, triste y agotada. Sus problemas tontos, sus quejas continuas, su falta de valores, de principios, esa negatividad… sin preguntar “¿y tú que tal estas?”.
Les falta integridad y tienen poca idea de quién son en realidad. Operan con el egoísmo de los depredadores y de los niños. Son histriónicos, teatrales… Todo lo que se ve no es mas que un espectáculo, se han creado un papel para si mismos y así captar tu atención.
Pensé que esta persona quería charlar un rato conmigo, contarme sus próximos proyectos, preguntarme qué tal estoy, alegrarse por mis buenas noticias, compartir…etc. ¡Pero qué va! Me llamaba para descargar toda su negatividad y todos sus absurdos problemas… Se ha desahogado, se ha ido y me ha dejado como si me hubiera pasado un tren por encima. Y vosotros diréis: “Chica, pues cuelgas y ya está”. Claro, qué fácil… Lo que hará a continuación es volver a llamar y dirá: ” Se ha cortado… estas compañías telefónicas de mierda, así va el país…”
También le puedes decir que estás en una reunión, a punto de coger un vuelo, que no estás en España… Pero les da igual, solo quieren salirse con la suya y volverán a llamar. Los vampiros no esperan, lo quieren ahora.
Quizás, lo que menos me gusta de esta especie (espero que dentro de poco en peligro de extinción), es que no respetan a nadie ni siquiera a si mismos.
A veces, me he encontrado con alguna persona por la calle y me ha dicho eso de; “¿Dónde te metes? Te llamo o te escribo y no contestas, ya no quedamos, nunca estás en casa, parece que me evitas…”.
Querid@ vampiro emocional… No se evita sin querer
Son esas personas que nunca se alegran por tus éxitos, que siempre tienen un pero a todo, que tu felicidad es su infelicidad. Te dicen lo fea que estabas aquel día, en aquella foto o en ese mismo momento. Suelen decirte cosas a primera hora de la mañana como: ” Tienes mala cara“…….. Son las 8:00 de la mañana y estoy entrando a currar, si te parece vengo con una sonrisa y bailando una sardana. Lo cual sería un error porque te diría: “Estás fingiendo, nadie en su sano juicio sonríe a las 8:00 de la mañana, a ti te pasa algo”.
Jamás le he dicho a nadie nada que no me gustaría que me dijesen a mí. Nunca podría decirle a alguien “Tienes mala cara”, ¿y si se pone triste? ¿y si me cuenta que le acaban de detectar una enfermedad mortal? ¿y si me dice que se acaba de morir su abuelo?…
Cualquier cosa que me dijera sería complicado de encajar, y solo podría pensar: “Quién me manda meterme en estos berenjenales”. Así que, os daré un consejo, aunque tengáis ganas de decirlo, no lo hagáis, NUNCA. Os juro que a nadie le gusta que le digan eso, a NADIE. Podéis limitaros simplemente a preguntar un “¿qué tal estás?”, es mas bonito y sencillo.
¿Habéis probado a decirle algo bonito a alguien sin que se lo espere? A mi me encanta, no cuesta nada, le alegras el día a esa persona y además tú te beneficias de esa felicidad. No pierdes nada y ganas mucho.
En fin, como me encanta darle la vuelta a las cosa (positivizar), pensé que había perdido un tiempo muy valioso y no ha sido así… lo he reciclado y lo he convertido en este didáctico post.
En el libro Gente tóxica también habla de éste tipo de personas “chupa energías”. Yo voy a llamar a un buen y divertido amigo para paliar el mal rollo que me ha dejado este vampirillo de la vida. Ojala lea esto y se de cuenta, aunque conociendo a esta especie y su falta de percepción de la realidad, seguro que me dice: ” He leído tu de post y desde luego qué asco de gente… por cierto qué fea estás en la foto”. jajajajajajaja!! Me parto yo sola.
Bueno, pues lo dicho, que hagamos todos (yo incluida) un ejercicio de autocrítica e intentemos cambiar esas cosillas que nos acercan a esos oscuros seres.
Un beso muy grande a tod@s… y a sonreír! ![]()




















































































