Que Pilar Rubio es la estrella
más valorada y más bella
de Telecinco está claro:
nadie como ella destella.
Pero resulta algo raro
que así, sin ningún reparo,
de repente le encomienden
llevar “Operación Triunfo”
y a Jesús …se lo merienden.
¿Qué ha podido suceder
para haber defenestrado
a Jesús Vázquez, dechado
de currante siempre fiel,
que siempre derrochó ahínco
en favor de Telecinco
y en plan chico para todo,
ahora lo hayan orillado,
desbancado y destronado
de tan sorprendente modo?
Decir que pasarlo a “Cuatro”
es un modo de ascenderlo
a todos cuesta creerlo.
¡Por favor, no hagan teatro!
Lo cierto es que Pilar Rubio,
en ese feliz connubio
que tiene con la cadena,
vuelve de nuevo a la escena
con el musical programa
con el que Jesús un día
ascendió en renombre y fama.
El día que Telecinco
a Pilar Rubio fichó
dicen que en “Sé lo que hicisteis”
se quedaron todos tristes
pues Telecinco acertó:
Si el enemigo hace pupa
pues su éxito te preocupa,
hay un modo diferente
de ganar sin hacer frente
y es comprar al enemigo
como hizo el Madrid con Figo.
O como han sabido hacer
los jefes de Telecinco
que han puesto todo su ahínco
y todo su buen saber
en la muy osada apuesta
de despojar a la Sexta
de su estrella Pilar Rubio,
la chica cuyos efluvios
tanto gustan a la audiencia,
y es que su sola presencia
capta a los espectadores
-máxime si son señores-
y a quien también las señoras
le brindan su simpatía
pues Pilar es una tía
ciertamente encantadora,
que no va pidiendo guerra
aunque, si en algo se emperra,
lucha hasta que lo consigue
como buen reportera
-no se trata aquí de ligues-
y es que Pilar…¡es la pera!
Ángel Llácer no será
director de la Academia
de “Operación Triunfo”:apremia
darle mayor seriedad
al concurso, y han pensado
-creo que de modo acertado-
reconducir el programa,
que con Ángel Llácer iba
casi casi a la deriva
y a ritmo de melodrama.
La elegida ha sido Nina,
mujer de larga experiencia,
que no se anda con pamplinas,
que mezcla bien la paciencia
con lo que implica exigencia,
e impone la disciplina,
de todos con la aquiescencia.
Nina, como directora,
tiene mucha más eslora
que Llácer: esta señora
no busca protagonismo
-eso a ella le da lo mismo-:
tan sólo busca eficacia.
Tiene tan sólo un defecto
-saben que nadie es perfecto-
la falta la diplomacia.
Nina, estrella en “Mamma mía”,
es mujer de gran valía
y, con ella en la Academia
-el dato la aúpa y la premia-,
triunfaron David Bisbal,
Rosa y David Bustamante.
El balance no está mal.
¡Bienvenida…y adelante!
Nina volverá a triunfar






















