Una pandemia amenaza
a la población mundial
como una dulce tenaza
y se llama…obesidad.
La obesidad es un mal
consistente en un exceso
que se paga al soportar
la carga del sobrepeso
y que siempre se da más
en países avanzados
que, resulta que al final,
son los más perjudicados
por el mal de la gordura,
esa sutil epidemia
que, dañina cual la anemia,
nos causa mayor tortura
y se vuelve desventura,
y entorpece nuestros pasos
llegando en algunos casos
a tener fea catadura.
Y ¡ya es trágica ironía
-además de error profundo-
que, mientras en nuestro mundo
mueren tantos de hambre al día,
casi media humanidad
lleva una vida “onerosa”,
insana y calamitosa,
presa de la obesidad!
Sólo en Estados Unidos,
según estudios concretos,
tres cuartos de población
padecen de sobrepeso
y un tercio de esa nación
simplemente son…obesos.
Yo no soy ningún dietista
mas les dejo mi consejo
por si les sirve de pista:
coman bien…y coman menos.



