Un tÃtulo muchas veces
ya apunta en la dirección
que indica lo que se cuece
en una televisión.
Si lo que se busca es morbo,
lo normal es titular
con un sugerente sorbo
que apunte a la zafiedad.
Si se busca calidad,
la cosa es ya diferente
y no es necesario hurgar
en el gusto de la gente.
“Las tontas no van al cielo”,
“Sin tetas no hay paraÃso”…
El tÃtulo les va al pelo:
son dos intragables guisos,
artÃsticamente hablando,
como resumen preciso
de lo que aquà estoy contando.
Lo que no quiere decir
que no han de tener su audiencia:
son muy libres de elegir
las que sean sus preferencias.
Además, siempre ha de haber
de todo como en botica:
no todos han de beber
siempre en la misma barrica.
Televisión Española
apuesta por calidad
y hoy triunfa con “La señora”,
una serie magistral
con dos actores de altura,
que no presentan fisuras:
el joven Rodolfo Sancho,
(un actor con mucho gancho)
y una bella Adriana Ugarte
(¡qué arte la chica, qué arte!).
La serie es un fiel reflejo
de los duros años veinte,
que eran el más vivo espejo
en que aparecÃan hirvientes
las diferencias sociales
que acarrearon tantos males
y dolor a tanta gente.
Y,en medio de aquellos tiempos,
la bella historia de amor
que socavó los cimientos
de una sociedad atroz,
compuesta por señoritos
y por parias de la tierra
en una incesante guerra
de amos contra proscritos.
Hoy toda aquella intemperie
Televisión Española
nos lo ofrece en “La señora”:
toda una señora…serie.

