Muchos no le ven la gracia
pero dicen que la tiene.
Lo cierto es que otra vez viene,
de algunos para desgracia.
Expertos en diversos “roles”
Capitán el morro asoma:
llega “Con un par…de bromas”.
La cosa tiene bemoles.
De profesión ser gracioso,
su cara no es muy simpática,
tiene pinta de orgulloso
y sabe mucho gramática.
Su triunfo fue “El informal”
y…pare usted de contar:
ahí fue donde él echó el resto.
Después se salió del tiesto.
“Metro a metro” y Madrid reta”
no consiguieron sus metas.
Y llegó “El negociador”,
un programa sin color.
Ahora nos lo catapultan
a los viernes por la noche.
A éste nos lo han puesto en coche.
Lo de la cámara oculta,
de verdad, ya no resulta:
su final es siempre el mismo
…con su dosis de idiotismo
y algo de papanatismo,
que se agotó, de repente,
con “Inocente, inocente”.
Y Capitán no es consciente
de que el verdadero gusto
reside en la variedad:
que invente algo diferente,
que ese truco es ya vetusto.
Se tiene que renovar
pero con más calidad.
A mi manera de ver,
se merece calabazas,
mas Javier Capitán es
capitán con mando en plaza
de la “erre-te-uve-e” (RTVE).
Guste o no gusta, ahí está
no sé si de carambola
porque le quiere lanzar
Televisión Española.






