Televisión Española
y su jefe, Javier Pons,
que no dieron pie con bola
la pasada Eurivisión
porque se los llevó al catre
el cutre Chikilicuatre
que Buenafuente coló,
para el próximo concurso
ha cambiado de discurso
y de forma de actuación.
El objetivo está claro:
nada de “chikilicuatres”
ni de otros engendros raros
por más que alguno idolatre
al tipo de las patillas,
las orejas de soplillo,
el aspecto de pardillo
y la cara de quisquilla.
Hay que buscar otra cosa
y trabajar otro articulo
para no hacer el ridículo
de forma tan espantosa.
Claramente escarmentado
del patinazo pasado,
el señor Pons se ha inclinado
para la nueva edición
-”2009 Eurovisión”-
por elegir un jurado
formado por entendidos,
a poder ser conocidos.
El jurado elegirá
las diez mejores canciones
y el público votará
-se espera que sin presiones-
a aquella que mas le guste
y…tal vez mejor se ajuste
al gusto populachero,
algo que es cual condición
que, en tono barriobajero,
impera en Eurovisión.
¿Quiénes serán esta vez
los afortunados pillos
que ha de llenarse el bolsillo
con la triste estupidez
de los “ese-eme-ese”
(¿cuándo les darán el cese?)
una forma de forrarse
que no debe tolerarse?


