Peter Falk, inolvidable
detective carismático,
vive momentos dramáticos:
la enfermedad incurable
del alzheimer va minando
su espiritu y va borrando
de manera inevitable
los recuerdos de su mente
al agotarse la fuente
del agua de de su memoria
y olvidar cualquier historia
que puede identificarle
y en el recuerdo integrarle
de lo que ha sido su vida
y ahora es su más grave herida.
De Colombo me gustaba
su gastada gabardina,
su ojo lleno de neblina
y hasta el puro que fumaba,
Su olfato era redomado,
sus conclusiones, sencillas:
cuando veía una colilla,
sentenciaba:”aquí han fumado”.
Casi siempre despistado,
con sus despistes lograba
descubrir lo que buscaba
deshaciendo coartadas,
y…¡caso solucionado!
Hoy Peter Falk ya navega
por un mar donde la bruma
las sensaciones te anega
y la consciencia te esfuma..


