Karmele y Eurovisión:
la sangre ha llegado al río
y yo les doy mi opinión:
semejante desvarío
jamás lo he visto en mi vida.
Es tan grande la crecida
y tan fuerte el alboroto
que se ha vuelto un terremoto
de tremenda sacudida.
¿Telecinco va a montar
un festival paralelo
-léase contrafestival-
para alargar el revuelo?
Eso es hacer el canelo
o, dicho de otra manera:
es darle otro caramelo
para calmar la llorera
a una Karmele Marchante
cada día más delirante,
y avivar la ventolera,
que a “Pop Star Queen” le ha dado,
y endureció su mollera,
desde que la han apeado
de su insensata carrera
camino de Eurovisión.
Y ya saben su reacción:
se puso como una fiera
y cogió tal desazón
que, desesperada, intenta
demostrar que su exclusión
de alguna manera atenta
contra la Constitución.
Según mi modo de ver,
esta señora es tan terca
como una oxidada tuerca,
y no da el brazo a torcer.
Si “Pop Star Queen”tuviera
puestos los pies en el suelo,
no armaría tal pelotera.
Pero ella sigue en la higuera.
¿Nos está tomando el pelo?
Habla de sus cien mil votos
montando tal alboroto
que se cree que la han votado
cien mil críticos expertos
y no unos cien mil tarados.
La escucho y me quedo muerto.
¿Telecinco va a intentar
sacar provecho y tajada
y piensa promocionar
semejante payasada?
Al final ha conseguido
con esto de Eurovisión
lo que yo ya había intuido:
una enorme promoción.






