¡Kiko Hernández tiene tela!
Es tipo de armas tomar
a la hora de criticar,
y tiene dudosa estela
en la que no quiero entrar.
Tampoco he de censurar
que se sacara una muela
en el plató y en directo,
lo cual no es nada correcto:
es fruto de mala escuela
y es una clara secuela
de falta de urbanidad,
que no habría que tolerar,
igual que ponerse a hablar
teniendo la boca llena,
fea costumbre que es de pena.
Pero él está en su derecho
y piensa que a lo hecho, pecho,
sobre todo si consigue
eso que tanto persigue:
causar impacto en la audiencia
y conseguir destacar,
aunque sea con insolencias
,desde el principio al final.
Pero aún hay cosas más graves
y Kiko Hernández lo sabe:
no se puede tolerar
que, si un día Rosa Benito
va y le confía un secreto,
él lo decida largar
casi casi a voz en grito.
Eso es ser un mal sujeto
y un tipo de no fiar,
eso es falta de respeto
y traición a una amistad.
Al verse en una encerrona,
Rosa, con toda razón,
le llamó “mala persona”
y, en cierto modo, acertó.
Después él pidió perdón
pero, si estaba hecho el daño,
el poner calientes paños
y pretender un apaño,
no era ya una solución.
Que Kiko es un tío liante
está más claro que el agua
y que navega en piragua
del modo más intrigante
eso es contante y sonante.
Si hablan de buscarle novia,
a veces Kiko se agobia,
y en eso tiene razón
porque esas opciones son
íntimas y personales
y nade tiene derecho
a estar de Kiko al acecho
en tales berenjenales:
las cosas sentimentales
son siempre una decisión
y una muy privada opción.
Comentan que esas peleas
de “Salvame” están pautadas,
con la intenciòn estudiada
de que el pùblico las crea
y así suba la marea.
A esto yo no añado nada
pero tampoco lo creo
pues sería, por lo que veo,
una muy sucia jugada.



