Los tiempos están revueltos. Tengo una amiga de 28 años que sale con un hombre de 49 y tengo una de 37 que se muere por los adolescentes huesos de su universitario de 22. A mà el tema me resulta de lo más curioso, la verdad, con esto de las edades del hombre nunca se sabe.
Personalmente siempre me ha dado igual la edad del hombre con quien estuviera saliendo (aunque reconozco que siempre han sido mayores que yo). El caso es que eso de las edades en las parejas siempre ha sido un tema un tanto comprometido; si un hombre maduro se enamoraba de una de 25, ella era una lagarta y él un gentleman, en cambio, si la madura era ella y él un jovencito, la mujer es una aprovechada de narices. Afortunadamente las cosas han cambiado y este tipo de tópicos ya no lo son tanto, pero aún resulta curioso ver, por ejemplo, a mi amiga de 37 con su chico de 22, y no tan curioso ver a mi amiga de 28 con su hombre de 49.
Cuando trabajaba en Madrid, tenÃa una amiga que siempre comparaba a los hombres de verdad con los vasos de leche. SolÃa contar una anécdota en esas tÃpicas ‘reuniones de chicas’, y decÃa que una vez quedó con un ex profesor de la carrera, que le gustaba muchÃsimo, para tomar una caña. El caso es que cuando se sentaron en una resguardada mesa del pub, ella pidió una cerveza en botellÃn y él un vasito de leche tibia, por favor. A partir de ahÃ, ella dejó de salir con tipos mayores con el argumento de que estaban ya de vuelta de todo, y a sus 33 años prefirió darse a la vida del adolescente, por aquello de que el botellón le ponÃa más que un vaso de leche tibia. No es necesario contar que esa fue la última vez que mi amiga y el profe se vieron.
Luego está ese pequeño segmento de hombres que se niega a hacerse mayor. Ya pueden tener 25 ó 33, que ellos creen que viven permanentemente en los 20. Es su edad feliz. Tradicionalmente este segmento no tiene un gran atractivo para las mujeres, pero suele coincidir en ser perfiles de hombres que tampoco están dispuestos a comprometerse con otra cosa que no sean los botellones en la playa y las timbas de poker los viernes por la noche con los colegas.
Y es que, como he dicho antes, con esto de los hombres una no sabe a qué atenerse. Lo mismo te buscas uno maduro porque te pone eso de que están más curtidos, tienen experiencia y no necesitan que les hagas un mapa de tu propio cuerpo para encontrar determinados objetivos y resulta que luego te sale rana con el rollo del vaso del leche o, por el contrario, te enamoras de un jovencito que lo más romántico que hace por ti es regalarte un anillo, pero no uno cualquiera… pero de esos que se llevan ahora. Menudo drama. Y es que con los hombres nunca se sabe… y no precisamente por su edad.
¿Qué pensáis vosotr@s? ¿Cuál es vuestra mejor edad?




Ruth Indaga es, en realidad, Lorena G. DÃaz, una joven periodista riojana que una vez se fue a Madrid para ganarse la vida...y después de 7 años, ahora vive en Palma de Mallorca (¿da envidia, eh?). He trabajado para Onda Cero, El Confidencial Digital, Terra Networks...Actualmente trabajo para el grupo Vocento. Mi blog, "Sexo en Madrid", es un espacio abierto a la ironÃa; no creas todo lo que lees. ¡Bienvenido!