Este es un video de la canción “Man In The Mirror” (“Hombre en el espejo”), el famosísimo sencillo del album Bad de 1987. Es una canción de bello mensaje y grande inspiración pero que eso sí, también disfrutó de mucho éxito comercial. (La letra en el video fue traducida por un niñito de nueve años, por eso tan tiernas imprecisiones).
Como lo marca el video, la canción nos invita a reflexionar y a esforzarnos por tener más compasión, por no ignorar el sufrimiento de aquellos desamparados que claman por nuestra ayuda. Nos ofrece asímismo el compromiso para cambiar y mejorar al mundo, para no llegar e irnos sin que nadie haya notado nuestra presencia y sin haberle sido de valor a persona alguna.
Pero el cantante no se dedica solamente a pregonar. En el coro nos dice, “I’m starting with the man in the mirror” o sea, “Voy a empezar por el hombre en el espejo”. El mensaje es que si cada quien hiciera lo suyo, nada más bastaría con cambiar una vida (la propia) para que el mundo fuera un lugar mejor.
Hoy en día todo mundo quiere gritar su opinión sobre el cantante, pero lo que muchos olvidan después de tantos años es lo que significaron esas palabras para él, que tomó todas sus ganancias de “Man In The Mirror” y donó hasta el último centavo para obras de caridad. A veces al recordar su legado hay quienes pierden de vista los millones y millones de dólares que durante toda su carrera destinó a hospitales, obras sociales y niños en pobreza extrema en otros países. A veces al hablar de sus malos hábitos es de lo más cómodo ignorar su dura infancia en manos de un padre violento, abusivo y rígido, que durante el resto de su vida le causó pesadillas y angustias insoportables.
A pesar de todo eso, ese niño brillante se convirtió en una de las máximas luces del mundo musical. Luego, claro está, entre más elevado sea tu vuelo más encontrarás aves rapaces que traten de arrebatarte tu calma y tu éxito y en este caso no hubo excepción. Durante muchos años el cantante enfrentó acusaciones infundadas en los sensacionalistas medios de comunicación. Quién sabe si esas presiones por fin hayan cobrado su vida, pero su historia no la pueden enterrar.
Michael Joseph Jackson no sólo nos dejó su arte. También nos muestra el ejemplo inmortal de alguien que enfrentó demonios internos como en verdad pocos llegaremos a conocer y escaló a la más encumbrada distinción sin perder de vista jamás (y esto es lo más asombroso) que un hombre sólo se vuelve más rico mientras más da de sí.
¡Seguimos con compasión hacia el éxito!