¿Has escuchado decir que buenos hábitos o malos hábitos muestran siempre los resultados? Es verdad.
Tus hábitos determinan tus resultados. Desde la cantidad de dinero que hagas hasta la forma en como te sientas física y saludablemente, incluyendo el tipo de relaciones en las que te involucres.
Tus hábitos determinan la forma en la que verás desplegado tu futuro.
Los psicólogos concluyen que un 90% de nuestro comportamiento se da de la misma forma siempre, es decir, es habitual. El resultado de unos hábitos.
Los hábitos nos ayudan a vivir o a operar como en “piloto automático” con un sinfín de tareas permitiendo a nuestra mente sentirse libre de pensar o planear cuando por ejemplo nos bañamos o manejamos.
El cuestionamiento es que algunos de nuestro hábitos nos dejan como atrapados en una forma de comportamiento que la mayoría de las veces se vuelve rutinario y que puede de una forma muy grave limitar nuestro éxito.
Para crear niveles altos de éxito, vas a tener que dejar a un lado tus malos hábitos y sustituirlos por hábitos que despleguen todo tu potencial.
¿Cuál es la mejor forma de hacerlo?
1.) Haz una lista de aquellos hábitos que sean poco productivos o que tengan impacto negativo en tu futuro.
2.) Elige aquellos hábitos que te llevarán al éxito que produce resultados. Al mismo tiempo desarrolla sistemas que te llevarán al establecimiento de esos hábitos.
3.) ¡Actúa ya! Deja de dejar las cosas para mañana. Pagar las cuentas en el último minuto. Llegar tarde a citas de amistades y mucho menos de trabajo. Hacer comentarios en lugar de escuchar. Escoger trabajar horas extras en lugar de irte a casa para estar con tus hijos. Dejar de posponer el ejercicio.
El autor de Hábitos de un millón de dólares escribe: “Tener éxito es comprender y practicar religiosamente y de manera específica aquellos hábitos que siempre nos llevan al éxito”. ¿Te están llevando tus hábitos al éxito? No lo olvides, ¡seguimos juntos hacia el éxito!