Acabo de terminar el libro Por qué los hombres quieren sexo y las mujeres necesitan amor. Tiene la curiosidad de que está escrito por una pareja (artística y sentimental), Allan y Barbara Pease, que tiene otros títulos de éxito sobre el mismo tema, sobre todo Por qué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden los mapas.
Ambos son famosos y millonarios gracias a sus libros, llenos de sentido del humor y de afirmaciones políticamente muy incorrectas pero que, aseguran, están basadas en rigurosos estudios científicos y exhaustivas encuestas internacionales. Resumiendo mucho el tema de este libro (y en realidad, de todos los suyos), su conclusión es que hombres y mujeres buscamos cosas muy definidas en una pareja. Y también muy diferentes. Básicamente, ellos se fijan en el físico de las mujeres, y ellas en la cuenta corriente de los hombres. Por eso decía lo de políticamente incorrecto…
Pero todo tiene su explicación. La raza humana, dicen, no ha cambiado tanto desde los tiempos de las cavernas. Los hombres están programados para buscar una mujer joven y sana que pueda perpetuar sus genes. Y las mujeres buscan un hombre que tenga recursos y pueda protegerlas durante el embarazo y cuidar de ellas y su prole.
La verdad es que al leer afirmaciones como estas, algo se remueve por dentro. ¿Con todo lo que hemos avanzado, las cosas siguen así? Pues sí, evidentemente hemos evolucionado y además, cada persona es un mundo y actúa según sus circunstancias. Pero lo que dicen los Pease es que existen unas motivaciones inconscientes, unos instintos básicos, un “software preinstalado”, que a menudo determina nuestra conducta. Y que, precisamente, el hecho de ignorar estos deseos y necesidades tan primarios es lo que genera tanta incomprensión mutua, lucha de sexos y contradicciones personales.
A mí, la verdad, sus libros me han ayudado a entender un montón de cosas sobre la psicología masculina y la femenina (más ejemplos, en futuros posts), y leyéndolos he dicho muchas veces “Ahhhh, ¡es por esto!”.
Claro que luego, en la práctica, dos y dos no siempre suman cuatro, pero esa es otra historia…
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¡Hola! Soy Paloma Corredor y este es mi tercer blog en hola.com, después de 