
La gente de la antiguedad consideraba a las estrellas como entidades vivientes, a veces como ángeles celestiales. Las escrituras judías mantienen que “todos los asuntos en lo que una persona está implicada aquí en la tierra primero se hallan indicados arriba por el ángel de su estrella. Esto me recuerda el dicho atribuido a Hermes Trimegisto: “Como es arriba, es abajo”- lo que es cierto en el macrocosmos (el sistema solar) es cierto o se refleja en el microcosmos (el ser humano),
Pedir un deseo a una estrella es volver a conectar con las fuerzas superiores de la vida, ya sean ángeles de la guarda o cuerpos de la luz celestiales. La estrella del cosmos se refleja en la tierra como la estrella de cinco puntas que se ve a través del corazón de una manzana, o de una flor de cinco pétalos como la rosa. La estrella de cinco puntas es también un símbolo del aspecto crativo de la humanidad y del potencial evolutivo de cada persona. Pedir un deseo, seguido de una ofrende a un pozo de los deseos, es una forma de oración y un ritual que se remonta a muchos siglos antes. La asociación con el agua revela el poder encantador de la diosa del agua y con la luna.
Todos queremos que nuestros deseos se hagan realidad. Cuando somos niños, esos deseos suelen tener forma de fantasías e imaginación : “Ojalá fuera una bailarina”, “cuando sea mayor quiero ser bombero”. El impulso de desear algo es mágico. Nos pone en contacto con un potencial que todavía no se ha actualizado, con una visión, una esperanza, un anhelo del corazón.
Esto es lo que yo celebro en mi ahora. Durante muchos años he querido ofrecer una revista para inspirar a la mujer. Hoy felizmente es una realidad. Visita www.sheilamorataya.com para inspirar tu vida, leer artículos de madre a madre o simplemente de mujer a mujer.
Desear es abrirnos a recibir, y si creemos ser dignos de realizarnos, lo más probable es que nuestros sueños se hagan realidad de una forma u otra. Mis sueños grandes y pequeños se han venido haciendo realidad. Unos han tomado más tiempo que otro, como es el caso de este. Pero finalmente las personas apropiadas para ayudarme a plasmar la visión llegaron.
Recuerda que pedir un deseo a una estrella es un acto sagrado, una llamada a Dios que te entrega dones celestiales.