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Acerca de…

Hola, soy Susana Uribarri y dirijo Alfín Producciones, empresa dedicada al management, organización de eventos, comunicación y relaciones públicas.

Antes de volar en solitario, trabajé durante seis años al lado de Julio Iglesias, una de las personas que más me ha enseñando de esta profesión y a quien admiro profesional y personalmente. En TVE fui Directora de programas musicales y variedades, una etapa que recuerdo con mucho cariño. A partir de ahora, me conoceréis un poco más gracias a la oportunidad que me ha brindado ¡HOLA! en forma de blog. Os espero todas las semanas. ¡No me falléis!

junio, 2012

29 junio
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PUESTA A PUNTO DE CUERPO Y MENTE

Hola amig@s, este post quiero dedicarlo a lo que popularmente conocemos como puesta a punto. En mi caso, no soy partidaria de hacerla una sola vez al año. Por ejemplo, el verano es la época en que, por excelencia, much@s sienten la necesidad imperiosa de adelgazar y lucir una piel radiante. Sin embargo, como suele decirse, las prisas no son buenas consejeras. Recordemos el famoso refrán: “Vísteme despacio, que tengo prisa“.  Para que vamos a engañarnos, la gran mayoría alguna vez hemos caído en este error, para, al final, darnos cuenta que ha sido una pérdida de tiempo, y que los kilos que perdimos en tiempo record, los hemos recuperado a la misma velocidad.

Muchas personas me han preguntado cómo he conseguido adelgazar tanto. Pues, bien, mi secreto se llama: perseverancia. En mi caso, las oscilaciones de peso siempre han estado relacionadas con el trabajo. Por ejemplo, cuando estuve como assistant de Julio Iglesias, o en TVE, lucía delgada. Y eso que me mataba a trabajar. Sin embargo, el ir de un sitio a otro, junto con la tensión que generan los puestos de responsabilidad, hacían que quemara todo lo que ingería. Hace algunos años, cuando ya tenía mi empresa, Alfín Producciones, empecé a engordar. Coincidió con una época de mucho trabajo.  Tenía que revisar contratos, reunirme con los clientes… En fin, que vi con claridad que, para que todo funcionara, tenía que estar en la oficina. Por tanto, contraté personal para que acompañara a mis representados a los eventos.  ¿Y qué ocurrió? Pues que mi vida se convirtió en sedentaria. Me pasaba hasta doce horas sentada en mi despacho y comiendo mal. Ahí fue donde cogí ese sobrepeso que ya he conseguido quitarme de encima.

Llegó un momento en que me di cuenta que no podía seguir así y tomé la decisión de cambiar mis hábitos. Os aseguro que el exceso de peso te cambia hasta el carácter. Siempre vemos este asunto como una cuestión de belleza, y yo digo: “Sí, de acuerdo. Es verdad. Pero nos olvidamos que este problema también afecta a nivel psicológico. Nuestro interior y exterior deben estar en armonía, y esto es algo que siempre hay que tener presente”.

Por mi experiencia, no recomiendo hacer dietas por cuenta propia. Es peligroso y podemos caer en errores que se pagan caros. No quiero alarmar a nadie, pero todos sabemos como acaban esas dietas milagro. ¿Milagros? No, gracias. Yo digo sí a las dietas controladas por expertos, por profesionales curtidos en la materia que saben lo que nos conviene, como la Clínica Ravenna, en Madrid. En un centro donde te enseñan, tras estudiar cada caso, a comer. Poco a poco, vas cogiendo el ritmo y cambias tus hábitos alimenticios, siempre en función de las pautas que más convienen a tu metabolismo. A las visitas personalizadas con el médico, unen la terapia de grupo. Esta parte ha sido todo un descubrimiento. Veréis, aunque el adelgazamiento suele ser tema de conversación habitual, siempre hay algo que nos guardamos y que no comentamos con nadie. En estas terapias me he dado cuenta de que muchas cosas que yo pensaba que sólo me ocurrían a mi, les suceden a otras personas. Es una liberación poder comentar esas ideas que rondan por nuestra cabeza y llegan a martirizarnos. Y es que los pensamientos, hasta que no se verbalizan, sólo son nubes grises que anuncian lluvia. En cambio, cuando los expresas de viva voz, desaparecen los nubarrones y sale el sol.

En esto de estar en forma otra de mis grandes aliadas es Maribel Yébenes. La conocí hace tres años. Fueron unas amigas quienes me hablaron de ella, y, desde luego, mientras viva, les estaré eternamente agradecida, porque Maribel se ha convertido en mi hada madrina. En otro post ya os hablaré más en profundidad del vínculo que nos une. Como adelanto, os diré que es alguien que siempre está ahí cuando la necesito. Si le digo ven, lo deja todo.  Maribel, para mí, y para muchos otros, es la mejor esteticista que tenemos en España. Sus manos valen oro. Siempre está investigando en el campo de la estética. Que nadie se moleste, pero la considero la número 1. Es por eso que siempre sigo sus consejos. Suelo ir a su instituto un par de veces por semana a hacerme el tratamiento conocido como Adelgaza sin flacidez, que reafirma, tonifica, elimina la flacidez y volumen y también tiene efecto adelgazante. Se lleva a cabo con aparatos de última generación. Esta maravilla de la que acabo de hablaros la complemento con la Oxigenoterapia, un tratamiento facial que hidrata la piel del rostro y lo deja resplandeciente, eliminando manchas y difuminando arrugas.

 

Mi Hada  Madrina: Maribel Yébenes y su hija Myriam

 

Hacedme caso y dedicaros tiempo a vosotr@s. Recordad lo que os he dicho: la belleza exterior tiene que estar en armonía con la interior. No os dejéis arrastrar ni por productos ni tratamientos milagro. Siempre consultad con especialistas, y si tenéis referencias de ellos, mejor. Antes de terminar este post, quiero aconsejaros algo que a mí también me ha servido de mucho, el gimnasio. Siempre que mi trabajo me lo permite le hago una visita  ;-)  Hasta la próxima. Ojalá os haya servido de ayuda, al menos esa ha sido mi intención. Hasta la próxima amig@s.

27 junio
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Felicidades a Lorena Bernal y Mikel Arteta

¡Daniel ya ha venido al mundo!

Quiero felicitar desde mi blog a Lorena y a Mikel por ese maravilloso niño que ha nacido hoy a las 4 de la tarde en Palma de Mallorca.

Todo ha ido de maravilla, la mamá y el bebé se encuentran perfectamente.

¡Estoy muy feliz por la noticia, espero conocer al pequeño Daniel muy pronto! ¡Enhorabuena!

 

26 junio
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LA MODA IBICENCA LLENA MIS ARMARIOS EN VERANO

Hola amigos, ahora que acabamos de dar la bienvenida al verano, este post lo quiero dedicar a una de las modas que más me gusta en esta estación,  la moda ibicenca. La maravillosa isla de Ibiza es una de las joyas que tiene nuestro mediterráneo y por eso, cada año no perdono al menos una escapadita para disfrutar de sus calas.

Su gente, su estilo de vida y su moda son un imán para mi. Llevo muchos años vistiendo moda ibicenca de una diseñadora que me encanta, Charo Ruiz, a la que tuve el placer de conocer hace 2 años y con la que he entablado una buena amistad.

Charo Ruiz lleva diseñando desde 1980 y son muchas las caras conocidas y no conocidas que eligen sus colecciones, tanto para momentos informales como para cualquier otra ocasión que requiera el toque de elegancia que siempre tienen sus diseños.

¿Quién no tiene en su fondo de armario esa bonita falda larga de algodón que tan cómoda y fresquita es para el verano? Pues esa es una falda ibicenca. La moda ibicenca se caracteriza por ser ropa hecha de algodón 100%, incluidas sus laboriosas puntillas y guipur. Algo que me encanta es que es perfecta para meterla en la maleta porque no importa si se arruga, de hecho ahí está la gracia, y os voy a dar un truco a las que no lo sepáis, mantenedla enrollada cuanto más fuerte mejor para que no pierda su personalidad.

En cuanto llega el calor, yo no hago más que ponerme ropa cómoda y es ahí incluyo también vestidos, faldas, camisas ibicencas, etc… Si que es verdad, que este tipo de ropa siempre se ha asociado al color blanco, pero sin embargo cada vez hay nuevas tonalidades para combinar. Uno de los colores favoritos para mi este año es el color coral y Charo Ruiz lo ha incluido como otros muchos diseñadores en su colección 2012. Me encanta! (Aún así tenéis todo tipo de estilos y colores.)

Yo tengo varios conjuntos en casa que siempre son éxito asegurado, porque combinan perfectamente diseño, comodidad y elegancia. Os lo recomiendo sin duda.

 

Lo que marca la diferencia para cambiar de look con un mismo vestido, son sin duda los complementos. Podemos añadirle collares largos, étnicos, florales…, cinturones anchos (que son mis complementos preferidos) y como no, también los zapatos, desde tacones de aguja hasta bailarinas, pasando por las alpargatas e incluso botas. Como veis, no tenéis ninguna excusa para que os falte en vuestro armario. Se adapta a todos los gustos.

Espero que os haya gustado mi post y que este verano todos seamos, aunque sea por un día, un poco “ibicencos”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un beso y hasta la próxima!

Susana

21 junio
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A ESTAMBUL CON JULIO IGLESIAS JR. Y TINA TURNER

Hola amig@s, hoy mi post va de lo que hay tras el backstage de una actuación que se cerró en España y nos llevó a Julio Iglesias Jr., “Tina Turner” y a a Estambul. A mediados de mayo, me llamaron de Endemol para decirme que estaban interesados en que Julio participara en el “Tu cara me suena” que se emite en Turquía y que allí se llama “Benzemez kimse sana”, que traducido viene a ser “Nadie se parece a ti”. A partir de ese momento, empezaron las negociaciones, que llegaron a buen puerto. Todo indicaba que iba a ser un viaje como otro cualquiera, pero no, este estuvo lleno de anécdotas.

Era domingo el día que teníamos que tomar el vuelo para Estambul. Julio y yo nos encontramos en Barajas a primera hora de la mañana. Tras facturar, fuimos a la sala VIP y allí estuvimos hablando sin parar. Llevábamos un mes sin vernos, y aunque a diario nos llamamos por teléfono, la verdad que no es lo mismo.

Cuando faltaban veinte minutos para que saliera el avión, Julio me dijo: “Oye, Susana, mira la hora qué es y aún no han llamado para embarcar”. Y sí, tenía razón, miré la pantalla y ni rastro de nuestro vuelo. Total, que seguimos charla que te charla. De repente, vuelvo a mirar la pantalla y veo que aparece nuestro vuelo y al lado en rojo el término “embarcando“. Qué bien. Empezaba la odisea. La primera en la frente. Total, que allá que salimos Julio y yo a la carrera, y al llegar a la puerta de embarque, comprobamos que sólo faltábamos nosotros por subir al avión. En fin, que no lo perdimos de milagro.

El vuelo transcurrió con normalidad. Aterrizamos en Estambul. Antes de salir del aeropuerto, hay que pagar una tasa de 15 euros. Intentamos ir lo más rápido posible para no tener que hacer grandes colas a la hora de pasar el control de pasaportes. Nos fijamos en que había una fila de cinco personas en silla de ruedas, que a su vez eran acompañadas por otras cinco personas más, y allí que nos colocamos pensando que todo iría ¿rápido? ¡Ejem, ejem!… Mientras esperábamos nuestro turno, vimos como otros pasajeros de nuestro vuelo se sumaban a la cola. Julio y yo seguimos charlando con total normalidad. Eso sí, aquello era un no parar de sillas de rueda pasando ante nuestros ojos. Por cortesía, no dijimos nada y cedimos el turno. Y así estuvimos treinta minutos. Entonces, me giré y observé que las personas que venían en nuestro vuelo, y que se habían situado detrás nuestro en la cola, ya no estaban. Aquí ya empezó mi momento mosqueo y le comenté a Julio: “Oye, aquí hay algo raro. Tanta silla de ruedas, y eso de que los que viajaban con nosotros ya no estén en la cola… Aquí pasa algo”. Y ya lo creo que pasaba. En ese momento nos dimos cuenta que delante teníamos un pequeño cartel en el que se veía una silla de ruedas. Bingo! qué listos somos que nos colocamos en un sitio especialmente habilitado para personas discapacitadas. Subsanamos el error situándonos en el lugar correcto, y cuando ya nos tocaba el turno, van y aparecen seis personas que nos ruegan que les dejemos pasar porque perdían el vuelo. Os prometo que la situación, de tan surrealista, parecía ciencia ficción.

 

Aunque ya pensábamos que salir de aquel aeropuerto era misión imposible, lo conseguimos. Dos chicos de la productora vinieron a recogernos y nos llevaron al hotel. Durante el trayecto en coche, Julio y yo hablamos de lo sucedido y no dejamos de reír. En fin, bien está lo que bien acaba. Y el día acabó bien. Por la noche, nos llevaron a cenar a REINA, el restaurante más famoso de Estambul, con una comida buenísima y unas vistas espectaculares. Además, hay donde elegir, porque dentro del recinto tienes varios restaurantes y bares de copas.

 

 

 

A la mañana siguiente, la productora envió un coche a nuestro hotel para llevarnos al plató donde se graba el programa. Entramos al camerino y allí estaban el vestido y los tacones que Julio tenía que ponerse para convertirse en la grandísima Tina Turner. Dejamos nuestras cosas y nos dirigimos al escenario para las pruebas de voz y sonido. Después, tocó rueda de prensa. Una vez más, Julio demostró su generosidad, pues estaba previsto que los periodistas allí convocados preguntaran a la vez y él no tuvo reparos en atenderlos de uno en uno. Mientras él concedía entrevista tras entrevista, me quedé en el camerino y aproveché para trabajar. Después, una vez acabó su cita con la prensa, Julio vino al camerino y allí estuvimos durante… ¡seis horas! Una larga espera que aprovechamos para hacer cosas de vital importancia como Julio darse un atracón de pistachos o yo beber varios litros de agua, (jeje) al igual que reírnos mucho y hablar largo y tendido sobre todo lo habido y por haber. Hasta de la boda con Charisse, que parece que nunca llega pero está muy cercana. Sólo os diré que antes de que acabe el 2012 estarán casados. El dónde y el cúando: ¡Ah, sorpresa!

 

Y viendo que ya llevábamos tantas horas de espera y que allí no venía nadie a buscarnos, pedimos que nos dejaran un ordenador para ver el España-Croacia, que verse, lo que se dice verse, pues tampoco, porque la conexión iba fatal. Menos mal que nos libró del calvario una chica de producción que apareció quince minutos después para llevarnos a maquillaje y empezar el momento transformación Tina Turner. Y, ¡oh, milagro! porque allí nos sorprendieron con una televisión donde se veía de maravilla el partido. Mientras le caracterizaban, Julio no perdía ni un segundo de vista la pantalla. La pena fue que no entendíamos nada de lo que decía el locutor, pero, bueno, daba igual. Ni os cuento los nervios que pasamos hasta que España marcó el gol, que justo coincidió con el momento en que a Julio sólo le faltaba ponerse el traje y los tacones, para salir a dar lo mejor de sí mismo, como siempre hace, convertido en Tina Turner y cantando su Private dancer.

 

Al igual que en Tu cara me suena que emitió Antena3, también en Turquía Julio consiguió encandilar al público. Le aplaudieron a rabiar y todo fueron elogios que él, como siempre, agradeció.

Parecía que las sorpresas se habían acabado, pero, ya sabéis, nunca digas, nunca jamás. Mientras a él le desmaquillaban, yo aproveché para subir al camerino a recoger nuestras cosas deseando llegar al hotel porque ya era la una de la mañana. De repente, una de las chicas de producción vino a buscarme para decirme que Julio me necesitaba urgentemente. Pensé que se trataría de una de sus típicas bromas, pero, no… Cuando llegué y vi lo que pasaba, me quedé de piedra. Resulta que su caracterización de Tina Turner incluía unas espectaculares uñas largas de color rojo. Por equivocación, la chica encargada de ponérselas  utilizó ¡¡¡¡Super Glue!!! Y allí estaba Julio, rodeado de un montón de gente y jurando en arameo porque no había manera de quitarse aquellas uñas que le habían enganchado con pegamento extrafuerte. No sabíamos si reír o llorar. Tal era la desesperación general, que una de las personas que rondaba por allí sugirió a Julio que intentara arrancarse las uñas con los dientes!!! Increíble pero cierto. Yo contemplaba la escena y no daba crédito. Aquello parecía el juego de los despropósitos, en versión humorística. Solo una hora y media tardó en quitarse esas largas uñas. ¿¿Os imagináis??

 

 Una vez salimos de los estudios de televisión, nos fuimos al hotel. A la mañana siguiente, estaba muy cansada y pensé en desayunar tranquilamente en mi habitación. Menos mal que no lo hice y seguí el consejo de Julio, porque me hubiera perdido un buffet maravilloso con unas vistas impresionantes. Estaba previsto que nos quedáramos un día más en Estambul, pero decidimos cambiar los billetes y regresar un día antes. A Julio le reclamaban unos asuntos en Estados Unidos y yo estaba loca por llegar a Madrid para abrazar a mi hija y poder compartir nuestra experiencia con este post que espero que os haya gustado. Nos vemos muy pronto. No me falléis. ¡Paso lista!

 

Pd: No quiero despedirme sin antes agradecer a Endemol Turquía todas las atenciones y el trato recibido en estas 48 horas, el programa está siendo un éxito al igual que lo fue en España.

15 junio
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Un respiro en Nueva York

De vez en cuando todos necesitamos tomarnos un respiro. Es necesario para recargar pilas y poder seguir adelante. En mi caso, me cuesta. Lo confieso, soy ¿un poco? adicta al trabajo. No obstante, a estas alturas de mi vida, ¡por fin!, empiezo a poner en orden mis prioridades y se que la obligación no puede pasar siempre por delante de la devoción. Por tanto, cuando salió la oportunidad de viajar a Nueva York, dije sí.

 

No se vosotros, pero yo, lo que peor llevo de viajar, es hacer la maleta. Dios, qué horror. Es algo que siempre retraso hasta el último momento. Me tiro tres horas para hacerla. Y venga a meter cosas. Que si esto, que si lo otro. En fin, que me llevo de todo, por si acaso, una expresión fundamental para mi cuando se trata de hacer maletas.

Y ya una vez en el aeropuerto, vuelta a la dichosa maleta: que si me habré olvidado de meter algo importante que seguro necesitaré, que si tendré que pagar exceso de equipaje. En fin, que cuando facturo y tengo la tarjeta de embarque en mi poder, me dan ganas de cantar el ¡Aleluya! y dar saltos de alegría.`En cuanto paso el control, telefoneo a mi hija, y, nada más embarcar en el avión y ocupar mi asiento, lo primero que hago es rezar. Volar me da un poco de miedo pero lo controlo. Cuando ya estamos en el aire, lo que hago es dejarme llevar. Si viajo sola, suelo leer o bien duermo. En el caso de que vaya acompañada, a las dos opciones anteriores, se une la conversación. Y según la duración del trayecto, también otra posibilidad es ver una película o escuchar música. Por cierto, que nada más estar en el control de pasaportes del JFK, me encontré con Agatha Ruiz de la Prada. Una mujer encantadora y con un gran talento. Es admirable el esfuerzo y la ilusión que pone en todo lo que hace. Lo que se dice una auténtica luchadora.

 Si vais a Nueva York, lo más importante es el calzado. Se trata de una ciudad donde hay mucho para ver. En mi caso, me pasé todo el viaje con calzado hipercómodo. Por tanto, los tacones que puse en la maleta, por si acaso, no salieron de la habitación del hotel.

 

Para conocer el centro de Manhattan, opino que la mejor opción es el autobús turístico que recorre toda esa zona. Pasamos por Greenwich Village, Soho, Little Italy, Grant’s tomb, Harlem, Brooklyn, Broadway… Aunque lo que más me impactó del recorrido fue el World Trade Center. Ya han pasado diez años desde el atentado y todavía no han terminado de reconstruir la zona.

 

 

 

Si algo me apetecía era pasar un día entero en Central Park, y lo hice. Es una maravilla. Y no sólo en cuanto a la belleza natural, sino también por la cantidad de gente que te encuentras en esos 10 kilómetros: mimos, grupos musicales, gente que hace jogging, monta en bici o simplemente pasea. Si pasáis por allí y es domingo, disfrutar del brunch que sirven en el Boathouse. Un restaurante donde se come de fábula. Es cierto que hay que hacer cola, pero vale la pena. La vista desde allí es impresionante. Una panorámica espectacular.

 

 

 

Nueva York es una tentación para los amantes del shopping. Incluso aunque vayas con la idea de no comprar nada, acabas cayendo. Como siempre que voy a Estados Unidos, mi tarjeta de crédito se quedó tiritando. Al final, tuve que comprar otra maleta para guardar todas las cosas que compré: algunas para mí y otras para mi gente más querida. Algo que me sorprendió fue ver las colas que se forman, dos horas antes de que abran, ante las puertas de Abercrombie. Desde nuestra perspectiva, puede parecernos una locura. Sin embargo, cuando estás en Nueva York y ves los escaparates de las tiendas, lo entiendes. Es muy difícil resistirse a entrar. Todo está pensado para atraer y seducir al cliente, y doy fe que lo consiguen.

Pegado a Central Park se encuentra Columbus Mall, un impresionante centro comercial. En esta ocasión, me dediqué a visitar la planta donde se encuentran las tiendas de alimentación. Cualquier cosa que busques, está allí, y si no está, es porque no existe. Me entró hambre y, claro, qué podía hacer, pues dejarme seducir por la oferta gastronómica y degustar una deliciosa comida en una de las zonas habilitadas para esto.

 

Si pasas por Nueva York, no puedes dejar de ir a Broadway. Es una cita obligada. La oferta teatral es muy amplia, aunque yo tenía claro que quería ver Evita. La verdad es que Ricky Martin está soberbio en esta obra. No me extraña que reciba tan buenas críticas.

Y hablando de clásicos, qué lo es más que visitar La Estatua de la Libertad. Son miles las personas que cada día van al puerto para tomar el barco que les llevará a descubrir uno de los monumentos que mejor simbolizan el sueño americano.

 

Son varias las veces que he recorrido el MOMA. Sin embargo, cada vez que voy a Nueva York, vuelvo a visitarlo. Sigue llamando poderosamente mi atención la imaginación y creatividad de los artistas que exponen su obra en este museo. Aunque, también es verdad, que reconozco que a algunos me cuesta entenderlos. Como a Marcel Duchamp y su famosa Rueda de bicicleta.

Como broche final a un viaje a Nueva York, os recomiendo que vayáis a cenar a Cipriani. Se trata de uno de los restaurantes más veteranos de la ciudad pero que nunca pasa de moda. Su especialidad: la cocina italiana.

Bueno, amig@s, como habéis podido ver, he aprovechado al máximo estos cinco días. Sin embargo, tratándose de Nueva York, siempre te quedan cosas por ver. Por tanto, tengo claro que no tardaré en volver. Hasta el próximo post.

Ah, por cierto, aquí os presento a mi compañero de respiro en Nueva York

12 junio
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Cómo se hace una celebrity

Muchas veces me han preguntado: “¿cómo se hace una celebrity?” Pues bien, hoy os lo voy a explicar. El show business es un mundo que continuamente necesita de nuevas caras. Siempre lo he sabido, pero tomé más conciencia de ello durante los años que trabajé en Estados Unidos. Al regresar a España y montar mi propia empresa, Alfín Producciones, lo primero que hice fue crear un departamento dedicado a las celebrities y a la búsqueda de ‘new faces’.

 

 

El talento irradia una luz especial que percibo al instante. Miro a la persona y veo con claridad que tiene muchas posibilidades para triunfar. Sin embargo, el camino a la cima no es fácil. Debe tenerse en cuenta que hablamos de diamantes en bruto que hay que pulir. Y aquí es donde entro yo. Lo primero que hago es reunirme con esa persona y saber en qué apartado del mundo del espectáculo quiere desarrollarse, cómo ha procedido hasta ese momento para cumplir su sueño y también medir su espíritu de lucha y sacrificio. Para qué vamos a engañarnos, hablamos de un mundo muy difícil, donde la competencia es brutal, y si no estás dispuesto a trabajar duro, no vale la pena intentarlo. Después de la reunión, llega el turno del análisis. Para esto cuento con la ayuda de mi equipo. Cada uno de nosotros expone su punto de vista, los pros y contras, y juntos tomamos la decisión final. Es posible que alguna vez nos equivoquemos, pero, con el corazón en la mano, os digo que siempre pensamos en el interés común.

Todavía sigue enterneciéndome el momento en que contacto con la que puede ser una futura estrella para decirle que me hago cargo de su carrera. Es una gran responsabilidad cargarse a la espalda el sueño de alguien, y cuando lo asumo, me gusta implicarme en cuerpo y alma. No se cómo lo hacen, pero consiguen emocionarme. Es tanta su alegría que me la contagian. A partir de ese momento, empieza mi trabajo como manager, y, porqué no decirlo, también como starmaker.

 

 

 

Como ejemplo, pondremos a una chica que desea ser actriz. Lo primero que hago es analizar por un lado su formación y por otro su imagen, esto último con la ayuda de un equipo compuesto por especialistas en belleza y moda. Hay personas que no explotan todo su potencial porque no saben cómo sacarse partido. Una vez hemos desarrollado el look, se lo presentamos a ella para que nos de su opinión. Se trata de que le guste y se sienta cómoda con los cambios que le aconsejamos. Cuando conseguimos el look perfecto, pasamos al siguiente nivel, en el que se llevan a cabo las labores de campo. Es aquí donde mi equipo y yo nos ponemos en contacto con las productoras para saber qué proyectos están desarrollando y para ver si existe alguno donde encaje nuestra actriz. Una vez elegidos los que más cuadran, si todo va bien, llega el turno de los castings. En este punto lo que más necesitan de mí es saber que estoy a su lado. Es normal, los nervios antes de pasar la prueba y luego la espera hasta conocer el resultado. Los días pasan y los castings se suceden. Hasta que llega un momento en que, gracias a la perseverancia y el trabajo bien hecho, los productores llaman para ofrecer un papel. Si se trata de televisión, estamos de suerte, porque es un medio que tiene la ventaja de que lo ven muchas personas. Lógicamente, esto también representa que una cara empiece a sonar y sea reclamo para otros trabajos.

Existen muchos mitos acerca de la fama. Algunos aseguran que la vía más rápida para alcanzarla es acercarse a rostros muy conocidos. En el caso de nuevos talentos, jamás lo aconsejo, porque eso opaca su faceta profesional y les coloca en el disparadero mediático. Es por eso que hasta que no consiguen hacerse un hueco a nivel profesional, prefiero que sólo acudan a actos relacionados con su trabajo. Otro punto muy importante es el trato con la prensa. Siempre he tenido claro que el periodista es amigo, no enemigo. Por tanto, hay que atender, siempre que sea posible, las peticiones de entrevistas que lleguen.

 

 

Y ahora volvamos a ese primer papel que ha recibido nuestra actriz en una serie de televisión. En este punto de partida, la experiencia me ha enseñado que con talento, perseverancia y profesionales a tu lado que luchan por ti, si las cosas se hacen bien, los objetivos se cumplen. Nunca debe perderse la esperanza. Hasta el próximo post, amig@s. Nos leemos.

 

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08 junio
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Un poco de mí

 

Con vuestro permiso, y sin que suene a egocentrismo, este primer post voy a dedicarlo a explicaros un poco de mí. Desde que era muy joven mi vida ha estado ligada al show business. Primero delante de las cámaras, hasta que me di cuenta de que lo mío era estar detrás. Empecé como Subdirectora de Contratación Artística en Antena 3. Me iba muy bien y estaba contenta con lo que hacía. Sin embargo, cuando menos te lo esperas, la vida va y te plantea nuevos retos. Y eso fue lo que pasó: que Julio Iglesias me pidió que trabajara para él. ¡Imaginaros la ilusión que sentí! No ocurre todos los días que el cantante más grande que ha dado España te plantee algo así. Sin pensármelo dos veces, me fui a Miami. Fueron años de trabajo duro y también de muchas satisfacciones. Viajé por todo el mundo. Hice de assistant, de road manager, de jefa de prensa… Si algo tengo claro es que estar al lado de Julio me hizo crecer a todos los niveles. La amistad que nació entonces sigue intacta.

 

Mi paso por Televisión Española como Directora de Espacios Musicales y de Variedades la recuerdo con muy buen sabor de boca. Conocí a gente maravillosa y a otra que no lo era tanto. Unos días fueron felices y otros de furia. Sin embargo, cuando hago balance de la experiencia, lo positivo gana por goleada a lo negativo. Hoy, cuando echo la vista atrás, y recuerdo aquella etapa, me doy cuenta que fue clave en la andadura profesional que vendría después. Y como todo llega a su fin, de TVE me fui al grupo Europroducciones, en calidad de Directora de IDD Publicidad. Ahí conocí a muchos de los que hoy son mis representados: Manu Carreño, Carolina Cerezuela, entre otros.

 

Llega un momento en la vida en que sientes que tienes que dar el salto, arriesgarte y volar en solitario. Así fue como nació la idea de fundar mi propia empresa, Alfín Producciones. De eso hace ya trece años y no puedo quejarme, pues todas las áreas que abarcamos: management de celebrities, new faces, organización de eventos, comunicación y RRPP funcionan dentro de la complicada situación que estamos viviendo.

 

Bueno, , estamos llegando al the end. Sin embargo, no quiero acabar sin hablaros de la persona que más quiero en este mundo: mi hija Carlota. Una niña preciosa que llena mi universo de luz y que sólo me da alegrías. Sin duda alguna, todo lo que hago es por y para ella. ¡Hasta la próxima!

 

  Aquí os dejo una foto de mi paso por RTVE

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