
Como continuación de mi post de ayer sobre la relajación, mi propuesta
para hoy es un ejercicio muy fácil de hacer, para ser realizado a cualquier hora del día, cuando estés
muy estresado o tengas algún pensamiento o preocupación que no te puedas quitar
de la cabeza.

La idea general de este
ejercicio será utilizar la música como elemento para dejar que tu cuerpo fluya mientras se mueve a su
son. Para ello, necesitarás una o
varias canciones de música New Age
o clásica, sin sonidos estridentes, sino que sean básicamente sedantes. Mis favoritas suelen ser melodías con
sonidos de la naturaleza, voces relajantes (Enya es una de mis artistas
favoritas), instrumentos de viento, cuerda, etc…

Intenta realizar el ejercicio en una habitación oscura o semioscura y a
poder ser con poco ruido, para evitar distracciones. Una vez escogida la
música, ya puedes empezar a realizar el ejercicio. Éste consta de diversos
pasos:

Enciende la música al volumen que creas conveniente, no importa que
esté alto, siempre que no te moleste ni te altere. Tienes que sentirte a gusto.
Ponte de pie, con los brazos relajados a lo largo del cuerpo.
La espalda debe estar recta, el abdomen ligeramente apretado y la
cabeza ligeramente inclinada hacia delante, como si tu barbilla quisiera tocar
tu pecho.
Tus hombros deben estar relajados. Las rodillas deben estar ligeramente
inclinadas. No debe haber tensión en tu cuerpo.

Cierra los ojos y respira profundamente tres veces. Escucha la música
durante unos minutos sin moverte. Concéntrate en escuchar la melodía.
Seguidamente, empieza a mover los pies al son de la música, como te
apetezca. Deja que tus pies se muevan como ellos quieran (sin inhibiciones), no
te cortes, deja que tus pies fluyan.
Unos instantes después, añádele el movimiento de las piernas. Muévelas
como te apetezca, déjalas que se sientan libres. No pretendas hacer pasos de
baile ni movimientos rítmicos. Ese no es el objetivo. El objetivo es dejar que
tus piernas fluyan al ritmo de la música.

Sigue así durante unos minutos y añade el movimiento de las caderas y
espalda. Disfruta con el movimiento. Poco después, añade brazos, manos, cuello
y cabeza. Todas las partes de tu cuerpo deben moverse.
Deja que surja el
movimiento desde tu interior, con fluidez y originalidad. No te quedes rígido
ni te cortes a la hora de moverte. El objetivo es dejar que tu cuerpo fluya con
la música. Disfruta con el movimiento. Siéntete ligero bailando.
Libera tu cuerpo y tu mente. Ahora ya todo tu cuerpo debe moverse
liberándose de cualquier limitación. Mantén el baile durante varios minutos.
Disfruta con ello!!!

Para finalizar, levanta los brazos e imáginate que tus brazos y manos
son como las ramas de un árbol que se mueven a merced del viento. Imagina que
los dedos de tus manos son como las hojas de esas ramas que también se mueven por
el efecto del viento. Balancéalos junto tus manos y brazos al ritmo de la
música. Continúa así durante varios minutos.
Pasado ese tiempo, baja lentamente los brazos sin prisa, siempre
escuchando y siguiendo el ritmo de la música.

Poco a poco vuelve a recuperar la posición inicial del baile.
Lentamente deja de mover los brazos, cabeza, caderas, piernas y pies, acabando
con la posición del principio del ejercicio, sin moverte. Quédate unos minutos
escuchando la música y sintiendo el resultado positivo del ejercicio en tu
cuerpo.
Cuando creas conveniente, puedes dar por finalizado el ejercicio y
encender la luz.
Comprobarás que te encuentras mucho mejor y más relajado.

Este es un ejercicio muy eficaz que solamente requiere un poco de
práctica. Cuanto más lo practiques mejor serán los resultados. Ya me explicarás!!!
Estaré encantada de leer tus comentarios en mi blog o en el foro de Hola.com

Besos desde mi blog!!!!
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Me presento: Soy Gemma Salas, experta en alimentación y profesora de yoga y Pilates. Autora del libro VIVIR BIEN ES UN PLACER, (de Editorial Aguilar), escribo sobre temas de bienestar, alimentación, belleza y ejercicio físico en algunas publicaciones. Adoro el mundo de la cosmética, ya que he tenido la gran suerte de crecer en un entorno de perfumerías de alta gama, pertenecientes a mi familia, por lo que conozco el mundo de la belleza, cosmética, perfumería y su evolución con profundidad a lo largo de estos años, ya desde hace más de 30 años empecé a ayudar y colaborar en el negocio familiar (de mi madre). Por otra parte, trabajo en Barcelona como: Asesora y Especialista en Belleza Holística, Profesora de Pilates y Yoguilates, y Experta en Alimentación.