Son tan distintos…

 

¡HOLA a todos!

Si hay algo que escuché en repetidas ocasiones eran las innumerables diferencias que suelen haber entre los hijos. Si bien es cierto que los valores inculcados se convierten en una cualidad en común, estoy verdaderamente sorprendida como desde tan pequeños, podemos notar las diferencias. Hoy os quiero contar un poco sobre mis pequeños Markuss y Liene y como cada uno es un mundo aparte. ¡Espero os guste!

 

Por regla general he notado que las niñas suelen ser más tranquilas, pero mi madre me dijo que eso no era así. Que yo fui considerablemente más inquieta que mis dos hermanos, así que la teoría niño/niña suele tener sus excepciones o al menos no es una regla de oro. Lo que si os puedo decir es que ahora que tengo dos bebés, he podido darme cuenta de lo increíblemente parecidos que son en algunas cosas, y lo increíblemente distintos que son en otras. Pero, comencemos con la parte más corta. ¿En qué se parecen Markuss y Liene? Pues una de las características que comparten es su facilidad para sonreír, especialmente cuando se despiertan. La verdad que he tenido muchísima suerte al disfrutar dos niños absolutamente risueños y con buenos despertares. Si hay algo que me enamora es una sonrisa, así que os podéis imaginar lo terriblemente derretida que me encuentro con este par…

 

Y eso es todo por las similitudes… Ahora hablemos un poco de las diferencias entre mis pequeños, ¿por dónde empezar? Pues comencemos por el primer día. Markuss fue un bebé largo y de peso ligero (51cm/2,950Kg), Liene en cambio fue más cortita y más redondita (49cm/3,080Kg). También recuerdo lo increíblemente grande que tenía la fontanela Markuss, mientras que Liene apenas se le notaba el huequito en la cabeza. Markuss fue -en líneas generales- un bebé más inquieto con noches ajetreadas y todo un poco más “a lo loco”. Liene en cambio ha sido muy tranquila desde que nació y a día de hoy puedo decir que duerme sorprendentemente bien, con sus baches claro está.

Él siempre ha llorado en sentimiento, desde el fondo del corazón. Ella en cambio llora en un tono más rabioso, queriendo regañar si no se cumplen sus deseos. A veces ni suelta lágrimas, es como si fuese sorprendentemente lista y supiera utilizar sus poderes muy, muy bien. Markuss siempre ha sido un niño delgado, fino en su manera de expresarse, de caminar. Gesticula de manera tierna y acaricia con suavidad. Es muy sensible en todos los sentidos. Ella en cambio tiene la mano más suelta, o quizá un poco más pesada. Aprieta con fuerza y no duda en soltar un buen mordisco si es necesario. Markuss jamás mordió. En cuanto a la comida, ¡madre mía si hay diferencia! Él siempre ha sido más difícil a la hora de comer. Desde que era pequeño dejaba alguna onza en el biberón y a día de hoy me da problemas constantes.
Ella en cambio deja todo limpio, es tragona, muy tragona. De hecho podría deciros que prácticamente no llora, y cuando lo hace es por hambre. “Barriguita llena corazón contento” podría ser su mejor lema…

Eso sí, a diferencia de su hermano, no le gustan los sonidos fuertes y el ajetreo excesivo. Necesita paz para estar tranquila, no tolera las situaciones excesivas… Markuss es un niño noble con una dulzura innata. Siente las cosas desde el corazón y necesita mimos constantes. Ella también disfruta el cariño (¡¡¡¡y como!!!!) pero a veces pienso que analiza muchas cosas desde lainteligencia y no desde el sentimiento. Me cuesta explicarlo pero desde luego es una bebé lista, muy lista. Pero si hay algo que me provoca Liene es ganas de comérmela, esos michelines que adornan su cuerpo, hace que quiera comérmela a besos (literalmente) todo el día. Es tan pero tan rica y comestible… ¡Te amo Toti!

Markuss en cambio es más huesudo, pero es tal su nobleza, que me produce un increíble sentimiento de ternura y protección. Siempre fue un bebé más dependiente de mí y a día de hoy necesita mimos cada minuto del día, y yo loquita de dárselos.

En cuanto a facilidad, tengo que decir que Liene ha sido una bebé más fácil en todo sentido. Pocas son las guerras que entabla, y cuando vienen se solucionan en un 99% con alimento. Markuss fue más inquieto, todo era en corta duración, siesta de 20 minutos, juego de 20 minutos,paseo de 20 minutos… Era un no parar, pero supongo que cuando se acerque la adolescencia todo puede tomar un giro violento, muyviolento. Estoy realmente feliz de poder tener la experiencia de tener dos hijos. A día de hoy que comienzan a jugar y a compartir, es tremendamente maravilloso ver el vínculo tan bonito que establecen. El le da besos todo el día y ella solo tiene sonrisas para su hermano mayor. ¡¡¡Es su ídolo!!! También es muy bonito ver las diferencias y ver como a pesar de recibir el mismo trato, cada uno se va convirtiendo en una personita completamente distinta. Lo importante es resaltar sus cualidades y reforzar sus debilidades, “alas para volar y raíces para volver” dicen algunos…

 

Espero os haya gustado que os cuente un poquito más de mis bebés.
¡Nos vemos de nuevo la semana que viene!
Muaaaaahhhhhhhhh

Fotos: Alberto Hernández @alberto_hndz

  • Aún no entiendo como se puede tener tanto cariño de estas personitas cuando nunca las he tenido delante!! Los dos son preciosos y Markuss es que me transmite una ternura 😍!!
    Besos!

  • Astrid,
    A ustedes Dios los ha bendecido con dos hijos maravillosos.
    Disfrútenlos a tope, que llega el día y se van. Te lo dice una madre que ama a sus hijos y nietos desde lejos!!!

  • Buenos días Astrid

    Pues yo creo que Markuss se parece mucho a su padre y Liene a ti, jajaja, menudos ojazos tiene Liene, de quién los ha sacado? me pareció ver en las fotos del bautizo que alguién de tu familia los tiene también azules, tus madre….? o alguno de tus hermanos? la verdad es que tener 2 niños tan seguidos, no sé si Markus ha cumplido ya los 2 años, debe ser muy duro pero es lo que se dice, así también podrán jugar juntos.

    Un abrazo
    Diana

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