¡Me encantan los abanicos!

¡Hola a todos!

Con el verano regresan los abanicos a nuestros armarios y es por ello que hoy os quiero contar un poco más de este espectacular accesorio que transmite tantas cosas… Y es que todo depende de cómo lo utilicemos. Espero os guste una publicación de la que he aprendido mucho.¡Comencemos!

La historia del abanico se remonta hasta cinco siglos atrás. Se cree que entre los años 1400 y 1425 los abanicos llegaron a China desde Corea. De ahí, grandes viajeros lo trajeron a España, Italia y Portugal. Pero su máximo esplendor no ocurrió hasta los reinados de Luis XIV y Luis XV en donde formaban parte del vestuario de las grandes señoras. Se utilizaban materiales como el oro y piedras preciosas para su decoración mientras que las telas italianas eran consideradas las más lujosas del mundo. Hoy día el abanico ha pasado a ser un accesorio imprescindible durante el verano y es que es sin duda la manera más elegante de refrescarnos. Hoy día contamos con maravillosos artesanos que hacen de este accesorio una verdadera obra de arte, como es el caso de mi amiga Dani Dimitrova, quien hace estos maravillosos abanicos de seda pintados a mano.

Y no es únicamente una obra de arte por su evidente belleza, sino que escribiendo esta publicación, descubrí que podemos transmitir pensamientos o emociones dependiendo como coloquemos nuestro abanico. ¿Sabíais que cubrirse la cara con el abanico abierto significa “sígueme cuando me vaya”? O ¿cerrarlo rápido significa “no”, mientras que hacerlo despacio significa “si”? ¡A mí me ha sorprendido muchísimo los distintos significados que tiene el abanico!

“Sígueme cuando me vaya”

Espero os haya gustado aprender junto a mí un poco sobre esta preciosa tradición. Seguramente las españolas ya lo sabíais, pero para las que venimos de otros países, es todo un descubrimiento.

¡¡¡Nos vemos de nuevo la semana que viene!!!

Yo estoy que exploto de felicidad porque me voy de vacaciones

Ya os contaré todo 😉

Muaaaaaahhhhhh

 

Créditos:
Abanicos: Dani Dimitrova @dani_dimitrova_d
Fotos: Alberto Hernández @alberto_hndz