¡Mi cocina!

¡Hola a todos!

Perdonad que he estado un tiempo sin escribir pero estaba a tope de trabajo de cosas de niños y con algún virus que otro de esos que traen los niños a casa… Hoy vuelvo con una parte de mi casa por la que lleváis tiempo preguntándome: la cocina. Desde que compartí una imagen de una merienda para los amigos de mis hijos me habéis estado preguntando bastante  así que hoy os la enseño al completo y comparto como la diseñé.

Lo primero que hay que hacer cuando vas a reformar o rediseñar tu cocina es elegir bien quien te lo haga. Puedes recurrir a un constructor o recurrir a una empresa de cocinas que hay muchísmas buenas. Yo elegí grupo Bida porque trabaja una amiga y había visto ya como habían dejado varias y me encantó. (Y también el precio, porque tienen muy buena calidad/precio).

Lo segundo es hacer juntos un proyecto. Les explicas un poco tus necesidades; si haces mucha vida en la cocina o no y tus necesidades de almacenamiento y te preparan un proyecto. Siempre me han apasionado las cocinas con isla y era uno de mis sueños. Me parece súper familiar desayunar todos juntos en la cocina (aunque sea de prisa y corriendo).

Seguramente lo primero sea medir la cocina, levantar plano y, en base al espacio la forma y tus necesidades, te hacen una o varias propuestas con planos normales, vistos laterales etc. Y ya sobre eso se va diseñando la distribución de los interiores y una de las cosas más importantes: los acabados.

Entonces lo primero es ser consciente de tus necesidades y de tu espacio.  Planificar, diseñar y- sobre plano- hacer prueba y error hasta que todo te cuadre. Hay gente que tiene una vajilla de diario y varias cristalerías, otros que tienen tres o cuatro vajillas y en cambio solo una cristalería etc. Hay casas en las que se pueden almacenar los productos de limpieza y las mantelerías en otras zonas de la casa. En mi caso ¡por fin tenía una gran cocina donde me iba a caber todo!

Mi primer consejo es no tener miedo a hacer cosas diferentes, como por ejemplo dejar una pared vacía con un bonito papel si te sobra espacio para almacenar o  poner armarios de suelo a techo, que es impresionante la capacidad de almacenamiento que genera. Yo puse toda esta pared y por dentro diseñé los armarios para mis necesidades:

Armario 1 y 2: Productos y elementos de limpieza como aspiradora, escoba, mopa, fregona. Me quedó algo de espacio para manteles de diario y servilletas. Baldas arriba y espacio alto abajo con colgadores a los lados para sujetar los palos para queden más ordenados.

Armario 2: Entero de vajillas que nos regalaron por la boda- y que ya han salido de las cajas- y de cristalería de copas de vino todo de regalos de boda. Todo baldas con altura adecuada para que quede buen espacio para mover las copas sin que choquen por arriba. También tuve en cuenta el peso de los platos por los que en esa zona si que perdí un poco de espacio en poner más baldas para no sobrecargarlas de peso.

Armario 3: Vasos de diario, vasos de exterior, jarras de agua y jarrones para flores, sets de aperitivos, bandejas para servir la mesa. Aquí también puse baldas pero con distintas alturas en función del tamaño de los vasos , de las jarras y de las bandejas que pesan más para que no quedaran más que dos o tres juntas.

Armario 4: Despensa. Lo más importante dejar un espacio abajo del todo para lo más pesado: leche, agua y refrescos. Los cajones altos extraíbles han sido de las mejores decisiones que he tomado, siempre bien asesorada claro. Odio las despensas que nunca ves lo que hay atrás del todo (y que son la mayoría). Cada cajón lo he destinado a un tipo de comida. El primero a salado (ahora está lleno de cosas que sobraron del cumple de Santi). El segundo a dulce (es la perdición y ahora también lleno de todo tipo de chuches y chocolates del cumple). El tercero es despensa de cocinar, como le llamo yo, con pastas arroces, lentejas, judías, atún, etc etc. El cuarto son repuestos de condimentos como sal azúcar, pan rallado, kepchup, mayo etc. Los cajones de aquellos caprichos que más les gustan a los niños está arriba del todo para que no lleguen. ¡O al menos que no lleguen tan fácilmente!

Por otro lado está la isla que si bien sirve de mesa para comer la familia había que aprovechar el espacio interior para almacenaje.  Me hicieron armarios de un lado y cajones extraíbles bien profundos junto con un hueco para bandejas e individuales que me inspiré en casa de mis suegros. ¡Muy práctico! Os lo enseño en la foto. La idea es que en la isla tengamos lo básico que usamos en el día a día: vajilla de diario, cristalería de diario, individuales y bandejas y cuberteria.

Por supuesto la zona sentarse para comer en la isla lo más alejada de la zona de cocinar y de la zona de lavar platos.

Las basuras las situé entre la zona de la pila y la zona de cocinar porque me pareció lo más práctico y el lavaplatos al otro lado de la pila. Otra cosa que me parece muy cómoda es tener tanto el microondas como el horno en alto y no tener que estar agachándote con la comida super caliente.

Os preguntaréis ¿por que no ha aprovechado el espacio de la zona de cocinar con armarios hasta arriba?? Se planteó en un primer momento, pero en el plano agobiaba estar en una zona de cocina entre muebles altos. Es un error común. Es de los errores que se evitan cuando tienen la suerte de que diseñen la cocina vista desde arriba pero también en plano alzado porque te haces mejor a la idea.

Los que es muy importante es proteger bien bien la zona de cocinar porque si pones papel o pintura enseguida se estropea. Algunos interioristas lo plantean y queda bonito pero al segundo día está fatal… En fin estas son las cosas a las que yo le di mayor importancia y que me supieron plasmar a la primera y ejecutar los Albertos, como les llamo yo, de Grupo Bida.

En cuanto a los acabados, yo estaba cansada de la típica balda blanca de toda la vida y me decanté por las que veis en las imágenes de color carbono. Es un color resistente a golpecitos y al paso del tiempo, ya  que no se desconcha, no agobia, parece siempre limpio y es original. Por fuera tampoco quería que fuera todo blanco así que elegí este color entre gris y kaki que cada vez se ve más contrastando con el blanco de la encimera compac. Me asesoraron en los colores y materiales y tan solo tuve que decidir la combinación que más me gustaba.

La iluminación debe ir en paralelo a las zonas de trabajo, de los armarios y muebles y en el centro yo puse puntos de luz con lámpara de techo para darle un aire industrial y resulta una iluminación muy agradable. Ya no soportaba las cocinas con neones en el techo o con poca luz porque de noche es que se ve fatal…

Y un último truco es dejar un espacio abierto para bandejas de distinto tamaño para que sea fácil de meter y sacar y no tener que estar poniendo unas encima de otras:

Si os caben dos neveras aprovechad, es lo mejor que me ha pasado con tanta familia. Puedo hacer compras grandes y no un pedido cada semana porque cabe de todo… ¡Una pasada!

En definitiva. Una cocina bien hecha y  bien distribuida lo es todo en una casa. Te cambia la estética y la capacidad de almacenaje que son esenciales en una vivienda. ¡No hay que tomarselo a la ligera y pensar en cada detalle, dejarse asesorar por profesionales y luego disfrutar mucho de ella!

¡Feliz semana y espero que os haya gustado como ha quedado mi cocina! ¡Animo los que pensáis en reformarla!

 

 

 

 

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