El “cubierto, aperitivo y pan” de los restaurantes

Empiezo a estar ya un poco hartito (mentira, lo estoy desde hace años) de la treta (jugarreta) de muchos hosteleros de, según te sientas en la mesa para comer, ponerte una cestita con panes (cada vez más sofisticados, eso sí: de semillas, centeno, masa madre , integral, ecológico, de savia de eucalipto del Amazonas…) y algo para “ir picando” mientras esperas a que te traigan la bebida: unos pequeños choricitos extremeños, unas aceitunas (con su cebolleta y el pepino extra ácido en el mismo cuenquito), cuatro cuñas de queso manchego… Ya sabéis de lo que hablo. Que claro, llegas tú con más hambre que el perro de un ciego, después de haber pasado la mañana de sábado dando unas carreritas por el Retiro, o arreglando ese estúpido enchufe de la lámpara de la mesilla de noche que tenías pendiente desde hace semanas, o simplemente sin haberte movido de la cama (que para eso es sábado  y tú los sábados los gestionas como quieres), y te comes esos tres trozos de morcilla —acompañados por el pan de centeno— como si los hubiera frito el mismísimo Maradona de la cocina manchega. Y los disfrutas, —vaya si los disfrutas— hasta que te llega la cuenta y se te queda cara de que acaban de meter un golazo por toda la escuadra; 2,00€ de “servicio”, y otros 2,50€ de “pan y aperitivo”. Eso, multiplicado por los tres que habéis quedado a comer, son 13,50€ sin haber abierto aún la boca ni para pedir la Coca Cola con la que digerir un poco mejor el susto. 13,50€ en “cosas” ¡que yo ni siquiera he pedido!.

  

Claro, y ahora viene el meollo de la cuestión: efectivamente, me lo he comido todo. Y, efectivamente, yo podría haber preguntado previamente si eso se me iba a cobrar o era “de parte de la casa” . Porque hay restaurantes en los que el servicio (o cubierto ) se cobra, y otros en los que no; hay restaurantes que te cobran el aperitivo y otros que no. Pero antes que el hecho de yo tener que preguntarlo, ¿no tendrían que decirlo ellos? ¿No tendrían que preguntar si quieres aperitivo? Es que yo cuando estoy en una barra de bar y me pido un vinito, jamás me han puesto una tapa y me la han cobrado después. Es como que se da por hecho. ¿Por qué cuando te sientas en la mesa ya eso pasa a cobrarse y, además, en ocasiones, de forma muy abusiva? Por otro lado, a mí personalmente me resulta un poco violento preguntar si se me va a cobrar el aperitivo o el pan si estoy con gente delante. Te hace quedar de súper cutre, ¿no?.

Imaginaos que al llegar al restaurante nos sentáramos y el camarero empezara a llenar los vasos de agua con la típica botella azul de Solán de Cabras. Yo entendería que es una cortesía sin más, ¿no?; llegas y te damos agua igual que te damos una mesa, una silla, unos cubiertos y un aire acondicionado cuando fuera en la calle están a 34º… Y ahora, imaginad que llega la cuenta y pone: “servicio de agua, 1,25€”. Sería increíble, y posiblemente protestaríamos todos o, al menos, haríamos notar nuestro descontento.  Pues yo creo que lo de “cubierto, pan y aperitivo” es algo parecido. Se me ocurre también otro ejemplo: en algunos restaurantes, a la vez que el postre y el café, te traen unas trufitas o unas tejas o alguna pequeña pieza dulce. Obviamente es algo que no has pedido y que se sobre entiende que es un detalle del local, pero.. ¿y si de pronto te cobraran en cuenta 2,30€ en concepto de “acompañamiento de café” o algo así? . Pues, de nuevo, yo creo que protestaríamos. Pero claro, lo otro ya está “instaurado” y nos lo tenemos que comer -casi literalmente- con patatas.

Bueno, en fin, nada más. Solo pensaba en alto y compartía esta pequeña inquietud. Yo seguiré pagando esos 4 euros por la tapita de ensaladilla rusa que me pongan antes de meterme un arroz con sepia entre pecho y espalda. Pero eso sí, gerentes hosteleros del mundo, sabed que cada vez estaré maldiciendo este sistema por lo bajini y entre dientes.

 

 

 

  • Jajajajaja, como la vida misma!!!!
    Imagínate que me pasa a mì, que no me va el queso y no me molan las aceitunas esas con pimiento….!!!! Pagar por algo que ni siquiera me como… eiinnnnnn??????
    Perdonaaaaa?????

    Hay tantas cosas que nos tragamos sin querer ( o queriendo, claro, si estás hambriento)….jajaja

    Yo voy a mi restaurante Asturiano donde me ponen las tejas y el chupito sin cobrarte, te llevas las sobras en el táper de aluminio y mi vasito de cristal donde iba el helado fregado y todo.
    ¿Qué más se puede pedir????
    Cuando quieras te vienes tù y “la” Miri.

    Un beso enorme te mando……( son 2€ ), así, sin avisar!!!!

  • Denunciamos poco!!. Deberíamos quejarnos además de por todos estos medios, en la oficina de consumo o donde sea que uno se deba quejar formalmente de estas cosas, no son los malditos 13 euros (que oye, ya duelen), es por la tomadura de pelo!. En fin, lo dicho, denunciamos poco!!!!.

  • ¡Buenos días!
    Pues el servicio o cubierto está prohibido cobrarlo, lo que pasa que muchos sitios lo ponen como pan. Yo sí soy de protestar, la última vez en el Pacha Mama en Tarifa, dos euros por toda la cara de cubierto a.ki y a mí chico y me negué. Habíamos allí más de 100 personas, 100 euros así sin más. Así que me fui a la cajera, le dije que el cubierto era ilegal cobrarlo, que ella lo sabía y que me lo quitará, me contestó con ironia: así que es ilegal,¿no?.Me lo quitó sin problemas. Yo me niego a pagar por cosas así, que se aprovechen de mi, no!!Deberíamos hacerlo más

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